
Nuestro mundo secreto escondido bajo las sábanas
Silenciosa complicidad, en ese entonces, la vida era fácil.
Y aquí es cuando se me olvida mi vida, lo que soy y lo que soy para los demás; y aquí es cuando comienzo a vivir una especie de cosquilleo ridículo de mente-en-blanco con cara de nada.
De repente me caigo y lentamente voy a preciando TODO el panorama que es más que mi propia contingencia, es MUCHO MÁS, que he ido ocultado y ocultado hasta hacer casi imperceptible su existencia, en un desesperado deseo por ser algo más simple, por vivir simplemente el presente, el ahora y NADA MÁS.
Vivir el momento… Yo no conozco ese mundo fantasía.
Volví a reconocer mi contexto y a verme a mi inserta en él, casi por azar. Lo reconozco cada noche o cuando esa oleada extraña de tristeza me encuentra, me nubla los ojos y hace inevitable ver “el todo”.
Te recuerdo con amargura y antes de ponerme a pensar cosas malas, de ti o de mi, prefiero bloquearlo todo y encender el piloto automático. Otras me da tanta alegría y siento que me necesitas, como yo a ti, y que es sólo un momento complicado, pero que estamos en universos distintos de los cuales no queremos salir me parece que por comodidad… No esta en mis manos, ni en las tuyas, son las circunstancias, el cansancio.
Me da miedo volver y que no estés, que me mires diferente, como siento que me miras desde que paso lo que paso... Desearía que me vieras como antes, ser lo que eramos antes, correr a tu casa y no pensar en nada más que en las horas que hablaríamos de ridiculeces. Y me vienen las dudas: ¿De que tanto hablábamos? ¿ Hablábamos de verdad? ¿Era realmente importante para ti? ¿Para mi?
¿Qué función tenías en mi vida y yo en la tuya?, ¿Realmente existe un papel para mi? y si ya no ¿Qué debo hacer? Pienso que debería conformarme con ser un simple tramoya, ver todo detrás de las cortinas, una presencia inexistente que solo yo soy capaz de percibir, o debería simplemente marcharme para que la función de tu vida siga, sin mi. Ahí es cuando siento que ni siquiera quiero un rol, que no tengo ganas de preparar mi audición, que me conformo con ver a lo lejos como sale todo sin inmiscuirme, sin ser parte de ti, sin ser parte de nada.
Era especial ¿verdad? Lo sé,sé que sí lo era! Pero no tengo ganas, tengo miedo de salir más mal, porque tienes rencor, mucho rencor y si lo olvidas verme o pensarme te lo recuerda. Lo puedo sentir y me duele y acrecienta mis culpas, sé que no hay nada que puede hacer, ni quiero hacerlo, porque sé que es una lucha perdida, sin siquiera ser peleada como corresponde, como yo lo habría hecho hace unos años atrás por quien no mereciera nada.
Te quiero, te extraño cara de mantequilla de maní, marmota loca y la infinidad de nombres que nos teníamos, quiero volver a ser familia para ti, solo que no sé como y no sé si me lo merezco o sí realmente estoy preparada para sentirme por siempre manchada y que por más que me trate de limpiar frente a tus ojos, es inútil, porque tanto para ti como para mi el vaso ya esta roto ¿Que nos queda entonces?
Y vuelvo sentir miedo y mucha tristeza.
Ojalá con palabras se pudieran solucionar los hechos, triste realidad. No es así. Si tan solo no hubiera UN HECHO que solucionar por medio de palabras.
Este cago tu buena racha xd !








